Depresión y estado de ánimo · 21 de mayo de 2026
¿Qué es un plan de seguridad y por qué se escribe antes de necesitarlo?
Un plan de seguridad es un papel corto que se escribe cuando se está relativamente bien, para usarlo el día en que no se está.
Esa es toda la idea, y es más importante de lo que parece: en mitad de una crisis nadie está para inventar soluciones. Lo que hay que hacer tiene que estar decidido de antes.
Lo que lleva dentro
- 1 · En qué noto yo que voy hacia abajo. No el día malo: los avisos del día anterior. Dormir peor, cancelar cosas, dejar de contestar. Cada persona tiene los suyos y casi nadie se los había mirado nunca
- 2 · Lo que puedo hacer yo sola. Dos o tres cosas concretas que ya te han funcionado alguna vez, aunque parezcan ridículas de pequeñas
- 3 · Quién me distrae, aunque no sepa nada. Personas y sitios donde se pasa el rato. No hay que contarles nada: a veces basta con no estar sola
- 4 · A quién sí le puedo contar esto. Con nombre y teléfono, y sabiendo qué le puedo contar a cada uno
- 5 · Profesionales y recursos. El 024, el 112, el Teléfono de la Esperanza, tu centro de salud, y tu psicóloga en el horario acordado
- 6 · Qué tengo a mano. Con qué podrías hacerte daño. Esto se dice en voz alta y sin rodeos, porque no se puede apartar lo que no se ha nombrado
- 7 · Qué aparto y quién lo guarda. El paso que más cuesta y el que más protege
Por qué los puntos 6 y 7 son los importantes
Porque hay una cosa muy comprobada y muy poco conocida: poner distancia entre una persona y el medio reduce el riesgo de forma real. No es un parche simbólico.
La razón es que las crisis no duran. Suben, aprietan un rato y bajan. Si en ese rato hay que ir a buscar algo a otro sitio, el rato pasa. Por eso se habla de esto de frente y se acuerda quién guarda qué.
No se rellena solo, y no se guarda en un cajón
Dos detalles que deciden si sirve o no:
Se escribe en sesión, con tus palabras. Un plan genérico bajado de internet no funciona, porque las señales son tuyas y las personas son tuyas. Y escribirlo acompañada hace que hablar de ello deje de ser un tabú.
Y un plan que está en un cajón no existe. Va en el móvil, en una foto, y en un papel en un sitio donde lo veas. Tiene que poder alcanzarse en veinte segundos y sin pensar.
Se revisa
Los teléfonos cambian, las personas cambian y las señales cambian. Un plan de hace dos años puede estar lleno de números que ya no contestan.
Y hay algo más: revisarlo cada cierto tiempo es también la manera de seguir hablando del tema sin que haga falta una crisis para sacarlo.
Para quién es
No hace falta haber estado muy mal. Si has tenido épocas en que la idea ha asomado, tener esto escrito es exactamente igual de sensato que saber dónde está el extintor: no significa que vaya a haber un incendio.
Si ahora mismo estás en una urgencia, lo que necesitas es una respuesta inmediata, y esa está en el 024 —atención a la conducta suicida, gratuito y 24 horas— o en el 112. Están para esto, y no hace falta estar seguro de nada para llamar.
Si crees que te vendría bien tener uno, se hace en una sesión. La primera llamada son veinte minutos por teléfono, sin coste, y sirve para ver si lo que necesitas es esto o es otra cosa. Si es otra cosa, te lo digo. Y si prefieres escribir antes de llamar, contestamos en 24 h.
Pedir esa llamadaDulce López · Psicóloga General Sanitaria · Colegiada nº AN14365
Este artículo es información general y no sustituye una valoración profesional. Cada persona y cada historia son distintas, y eso es justamente lo que se mira en una primera sesión.