Depresión y estado de ánimo · 26 de junio de 2025
¿Y si lo que me pasa es que no siento nada?
Cuesta explicarlo porque no duele. Pasa algo bueno y no lo notas; pasa algo malo y tampoco. Ves a alguien que quieres y por dentro no se mueve nada. Y entonces aparece la pregunta que asusta: «¿me estaré volviendo insensible?».
No. Esto tiene nombre, es frecuente, y suele dar más miedo que estar triste precisamente porque no hay nada a lo que agarrarse.
Qué es
Es un apagón emocional. No es que no tengas emociones: es que no te llegan. Y aparece sobre todo en tres sitios:
- En una depresión avanzada. Mucha gente describe que la tristeza de los primeros meses dio paso a esto, y que esto es peor
- Después de algo muy fuerte. El sistema baja la persiana para poder funcionar. Es protección, y suele durar más de lo que uno esperaría
- Cuando lleva años puesto. Quien creció en una casa donde sentir salía caro aprendió a no hacerlo. De adulta ya no se desactiva a voluntad
Por qué protege
Esta es la parte que alivia entenderla: el apagón no vino a fastidiarte, vino a salvarte. Cuando algo supera lo que se puede sostener, el sistema nervioso hace lo eficaz, que es desconectar.
El problema es que no se puede apagar solo una emoción. Se van todas juntas — y por eso, con el dolor, se va también la alegría, el deseo y las ganas.
Lo que la gente hace, y entiendo por qué
Cuando no se siente nada, aparece la necesidad de sentir algo. De ahí salen cosas muy distintas entre sí: discusiones que se buscan sin querer, riesgo, gasto, relaciones intensas, a veces hacerse daño.
No son caprichos. Son intentos de comprobar que uno sigue ahí. Y funcionan un rato.
Por dónde se sale
No por el sitio que parece. No se empieza pidiéndote que sientas, porque eso no se puede decidir y solo añade fracaso.
Se empieza por el cuerpo, que es por donde vuelve antes:
- Notar sensaciones antes que emociones. Frío, calor, peso, tensión. Suena a poco y es el primer escalón real
- Moverse y activarse, no descansar. Al apagón no se le sale durmiendo
- Buscar lo pequeño antes que lo grande. Un sabor fuerte, música, agua fría, el sol. No una emoción: un dato
- Y nombrar lo que aparezca aunque sea mínimo. «Esto ha sido algo» cuenta
Y lo que conviene saber
Que vuelve. Y que cuando vuelve, vuelve todo junto y desordenado: mucha gente pasa una temporada rara en la que de pronto llora por cualquier cosa. Eso no es empeorar. Eso es que se está encendiendo.
Y una cosa más, importante: el vacío sostenido es de las cosas que conviene consultar, aunque no duela. Precisamente porque no duele, se aguanta años.
Si ahora mismo estás en una urgencia, lo que necesitas es una respuesta inmediata, y esa está en el 024 —atención a la conducta suicida, gratuito y 24 horas— o en el 112. Están para esto, y no hace falta estar seguro de nada para llamar.
Si lo que hay es vacío y no tristeza, eso también se trabaja. La primera llamada son veinte minutos por teléfono, sin coste, y sirve para ver si lo que necesitas es esto o es otra cosa. Si es otra cosa, te lo digo. Y si prefieres escribir antes de llamar, contestamos en 24 h.
Pedir esa llamadaDulce López · Psicóloga General Sanitaria · Colegiada nº AN14365
Este artículo es información general y no sustituye una valoración profesional. Cada persona y cada historia son distintas, y eso es justamente lo que se mira en una primera sesión.