Depresión y estado de ánimo · 11 de diciembre de 2025
¿Me cojo la baja por depresión? Lo que conviene pensar antes
Es una de las dudas más prácticas y más angustiosas, y casi siempre llega con dos miedos pegados: «si paro, me hundo del todo» y «si me cojo la baja, en el trabajo lo van a saber».
No hay una respuesta buena para todo el mundo. Lo que sí hay es una forma menos mala de decidirlo.
Lo primero: quién la decide
La baja la da tu médico de cabecera, no una psicóloga. Lo que sí se puede hacer en consulta es ayudarte a ordenar qué contar y qué estás valorando, para que esa conversación no dure tres minutos y acabe en nada.
Las dos ideas que conviene desmontar
«Aguantar es lo responsable.» Trabajar al treinta por ciento durante meses, cometiendo errores y agotándote, no es más responsable — y además suele acabar en una baja más larga.
«La baja lo arregla.» Tampoco. Una baja sin nada dentro empeora las cosas, y esto es importante: si dejas de trabajar y el día se queda vacío, el círculo que mantiene la depresión se acelera. Sin estructura, sin gente y sin nada que hacer, el ánimo baja más rápido que trabajando.
Lo que de verdad hay que mirar
No cómo de mal estás, sino esto:
- ¿El trabajo es lo único que te sostiene? Para mucha gente es la última estructura que queda en pie. Si es tu caso, quitarla es peligroso
- ¿O es lo que te está hundiendo? Si la fuente está ahí —un jefe, una carga imposible, un acoso—, aguantar dentro hace que nada funcione
- ¿Estás cometiendo errores que puedan hacer daño? Según el oficio, esto decide solo
- ¿Tienes un plan para los días de baja? Si la respuesta es no, ese es el trabajo previo
Si la coges
Tres cosas que marcan la diferencia entre una baja que sirve y una que hunde:
- Mantener horarios. Levantarse a una hora, vestirse, salir de casa todos los días. Suena tonto y es lo que más pesa
- Que haya algo dentro. Tratamiento empezado, no «voy a descansar y ya veré». Una baja es tiempo para tratarse, no tiempo muerto
- No aislarse. Es lo primero que pasa y lo que más cuesta después
Qué tienes que contar en el trabajo
Esto tranquiliza a mucha gente: el diagnóstico no aparece en el parte que entregas en la empresa. Tu empresa sabe que estás de baja, no por qué. No le debes a nadie el detalle.
Si decides contarlo, que sea una decisión tuya y pensada — se puede contar más adelante, pero no se puede des-contar.
Y la vuelta
Volver el lunes al cien por cien es la forma más habitual de recaer. Se prepara: si se puede, incorporación progresiva; y si no, al menos tener pensadas las primeras semanas, qué es lo mínimo que hay que sacar y qué se puede dejar para después.
Si ahora mismo estás en una urgencia, lo que necesitas es una respuesta inmediata, y esa está en el 024 —atención a la conducta suicida, gratuito y 24 horas— o en el 112. Están para esto, y no hace falta estar seguro de nada para llamar.
Si estás en esa decisión, se puede ordenar antes de tomarla. La primera llamada son veinte minutos por teléfono, sin coste, y sirve para ver si lo que necesitas es esto o es otra cosa. Si es otra cosa, te lo digo. Y si prefieres escribir antes de llamar, contestamos en 24 h.
Pedir esa llamadaDulce López · Psicóloga General Sanitaria · Colegiada nº AN14365
Este artículo es información general y no sustituye una valoración profesional. Cada persona y cada historia son distintas, y eso es justamente lo que se mira en una primera sesión.